Voodoo cakes
Tranqui, no te asustes, no estás enredado en una especie de “dia de la marmota” Jalogüinero.
Ya sé que entre ojos, gusanos, dedos de no muertos, la kitty zombie y este post puede parecerlo, pero no.

Todo tiene su explicación. Resulta que tenía esta idea para Halloween y no me dio tiempo a hacerla. Resulta que dos mentes calenturientas quedan para tomarse unas cañas. Resulta que caña va, vino viene, la idea de los voodoo cakes salta a la palestra. Resulta que la idea nos parece etílicamente divertida. Resulta que quedaba demasiado para el Halloween del año que viene y queríamos publicar “a la limón” y “a la de ya”. Resulta que a las dos nos gusta Hendrix y resulta que hoy, 27 de noviembre, este genio de la guitarra habría cumplido 69 años de seguir vivo. ¡¡¡ Oh, excusa perfecta !!! Celebrémoslo con un desvarío repostero rindiendo homenaje a una de nuestras canciones favoritas: “voodoo child”.
¿Cómo? Con unos voodoo cakes. En el caso de Alya (la otra mente calenturienta) con una fantástica muñeca vudú (haz click aquí para verla) .
En mi caso con unos brownies de té verde que más bien serían “voodoo greenies” (por aquello de que el verde me parece el color zombie por excelencia). Con su alfileres cabezones clavados y su mejunje de frambuesa sangrienta para contrarrestar el dulce del chocolate blanco y rematar la locura.
No te asustes, que están ricos “de la muerte”.
De verdad. ¿No te lo crees? Pues mira, mira…
Hello Kitty ¿zombie o infectada?
A veces ocurre que pasa mucho tiempo sin ver a una persona y cuando por fin te encuentras con ella no puedes evitar pensar “huy, por dios, qué estropeada está”. Puede ser por el paso del tiempo (en ese caso piensas cómo te verás tú, que por ti también pasan los años), puede ser por el estrés o puede ser porque la persona en cuestión haya pasado una mala noche. ¿A que os ha pasado alguna vez? O tal vez simplemente lo hayais oído comentar. Pues preparaos para lo peor porque os vais a caer de culo si hace mucho tiempo que no veíais a la pobre Hello Kitty. Está desmejoradísima, de verdad. No sé qué le habrá pasado pero no parece ni ella, a las pruebas me remito:

Gingerbread brownie (brownie de jengibre) para el día del Brownie.
Es la primera vez que me apunto a una movida de éstas de “nos hemos vuelto locos y vamos a hacer lo mismo para el mismo día”. No me pude resistir a la presentación/invitación de Dani el 4 de noviembre en twitter:
De los mismos productores que #megaGalleta llega ahora a sus pantallas #eldiadelbrownie viernes 11-N
Con un trailer así ¿quién se resiste? Muy animosa yo, dije que sí. Pero luego, como siempre, no sabía por qué decidirme. De las dos recetas que probé, por textura y por burráncana que es una, me decidí por la más potente: este “gingerbread brownie” que al final quedó estupendo y tan fuerte que hasta pica. Una gozada, vaya (y eso que no me gusta el picante).
No es más que un brownie de chocolate blanco que ya he tuneado más veces al que añadí las típicas especias de los dulces navideños y un poco de melaza. Me parece que me basé en una receta del blog de Pepinho.
Si no eres fan absoluto de estas especias, reduce las cantidades a tu gusto o hazlo únicamente de canela. Siendo tan fuerte, me pareció que unas natillitas calientes podrían venir estupendas como acompañamientos y por eso veis en las fotos esas “mini cataratas” tan curiosas cayendo suavemente por los bordes del especiado acantilado, aunque creo que un heladito de vainilla le vendría fenomenal también.
Menú para la merendola de Halloween.
El día 29 celebraremos Halloween con una merendola en Apetit’Oh, haciendo cupcakes. Os he preparado un menú de lo más apetitoso. Mucho “ojito” y que nadie se me despiste, que lo vamos a pasar “de miedo”.
Aviso. Me ha salido una colección más bien “para adultos”. Si eres sensible, no sigas leyendo.

Si te apetece aprender a hacer estas “guarreridas” no te cortes y llama a Apetit’Oh, que a lo mejor queda alguna plaza libre.

Tarta K-PAX
Érase que se era que Ruth de Apetit’Oh organizó una “candy bar” en el callejón de Jorge Juan. Y érase que se era que me dio la oportunidad de participar (¡¡¡ gracias, Ruth !!!). Érase que se era que se me ocurrió hacer una tarta con decoración de lunares pero que no quería que fuera de fondant. Y érase que se era que como no tengo práctica con la manga los lunares salieron hechos un churro y empecé a darle paletazos a la crema. El resultado: una tarta que me parecía más un cuadro impresionista que otra cosa. O mejor dicho, viendo las fotos editadas y con mi habitual piradura de olla, aquello parecía una galaxia vista desde el Hubble. Y como por dento era de capas de colorines me dio por ir llamando a la tarta K-Pax en las fotos (la peli me mola) y con tarta “K-Pax” se quedó.

Jalogüin
Decir que Halloween se acerca con 30ºC a la sombra me suena a celebrar la Navidad en bikini pero el caso es que queda menos de un mes para la noche más tenebrosa y divertida y, como viene siendo habitual, no he preparado nada para este año. Total, que mientras me pienso los nuevos modelitos para el taller de cupcakes que organizaremos en Apetit’Oh, os dejo con los diseños del año pasado, por si a alguien se le pasaron. Haz clic aquí si quieres verlos todos, yo te dejo con los que más me gustaron.


Ya verás tú como al final me pilla el toro otra vez con el distraz y todo. ¡¡¡ Que también tendremos fiesta el mismo 31 de octubre !!! Permaneced atentos a la web de Apetit’Oh y su calendario e id pensando en qué disfraz os vais a poner. (Y si me dais alguna idea, yo no me voy a oponer para nada, se admiten todo tipo de sugerencias).
Helados veganos.
Sí, habéis leído bien. Helados veganos: sin leche de vaca ni de cabra ni de ningún otro bicho y sin huevos. O sea, una vez más aptos para los alérgicos a todos estos productos y también para los que han elegido ser veganos. Y no estoy hablando de polos de hielo hechos con leche de soja y cola-cao disuelto, no… Estoy hablando de los helados cremos y ricos de verdad, de los que se deshacen deliciosamente en la boca y te chorrean hasta por los codos a la que te descuidas. Libres de colesterol y con un tercio de las calorías que suele tener un helado normal. ¿Qué más podemos pedir?





